Los “chavales” tras las redes sociales del Ejército israelí

idf_mediaLa ex sargento Talia Wissner-Levy del servicio New Media. (Jonathan Ben David/IDF)

Los “chavales” que están tras los social media de la IDF

Allison Hoffman, Tablet, 20 de noviembre, 2012 – Traducción: Javier Romero

Los jóvenes soldados israelíes han conseguido que sus viejos jefes adopten una estrategia de social media más agresiva

Tras la primera noche de ataques aéreos israelíes en Gaza, hace ya casi una semana, una fotografía comenzó a  circular por Twitter: mostraba un sonriente niño de 11 años que había resultado muerto por un misil israelí que había impactado contra su casa. En cuestión de horas, Avital Leibovich, la portavoz de las Fuerzas de Defensa Israelíes (Israel Defense Forces, IDF) posteó lo que venía a ser una réplica: una fotografía de otra criatura, esta vez una niña israelí, herida por un cohete de Hamas en la localidad sureña de Kiryat Malachi. No se trataba de la primera escaramuza de la guerra virtual que se está librando en las redes sociales entre el gobierno israelí y Hamas: la apertura de hostilidades en el mundo real fue anunciada el 14 de noviembre por un tweet de la IDF que anunciaba a bombo y platillo la muerte del líder de Hamas, Ahmed Jabari.  Pero sí que es un primer indicio de cómo una guerra a vida o muerte se han visto reducida a la condición de carne de internet.

El mundo es ahora muy consciente del poder de las redes sociales para ayudar al fomento y difusión de movimientos populares en todas partes, desde el sur de Manhattan hasta las calles de El Cairo. Pero la Operación Pilar de Defensa podría ser la primera guerra que incluye intercambio de insultos online entre enemigos en directo. “Recomendamos a todos los operativos de Hamas, ya sean de base o altos mandos, que no asomen la cabeza por encima del nivel del suelo durante los próximos días”, dijo el miércoles pasado un tweet de la cuenta oficial del portavoz de la IDF @IDFspokesperson. La respuesta de la cuenta @AlQassamBrigade no tardó en llegar: “@IDFspokesperson nuestras benditas manos alcanzaran a vuestros líderes estén donde estén (Vosotros mismos habéis abierto las puertas del Infierno)”.

Ignoramos quién lleva  la cuenta de Twitter de la Brigada al-Qassam, pero, en Israel, las operaciones de social media están a cargo de un inmigrante belga de 26 años llamado Sacha Dratwa. Durante los dos últimos años, Dratwa tomó una pequeña operación creada durante la operación Plomo Fundido para mejorar la presencia en YouTube y en Facebook de la IDF, y la convirtió en la sección de las fuerzas armadas israelíes de mayor visibilidad global. Durante el último año, el nuevo centro para social media se ha expandido hasta abarcar nuevos territorios, desde crear contenidos diseñados para difusión viral hasta diseñar un juego tipo Cuatro Esquinas para el blog de la IDF que premia con insignias a los visitantes más habituales. La IDF también está subiendo vídeos de los ataques de sus drones, comenzando por la muerte de Jabari, además de mostrar israelíes refugiándose durante los ataques aéreos o a unidades Iron Dome (“Cúpula de hierro”) destruyendo con éxito cohetes lanzados desde Gaza.

“El gobierno tiene que formular los puntos de discusión, qué es lo que quiere conseguir, y luego pasárselo a los “chavales” para que lo traduzcan al nuevo lenguaje de las redes sociales”, dice David Seaman, director general del ministerio de Información Pública y Asuntos de la Diáspora, quien dirigió la sala de prensa del gobierno durante la operación Plomo Fundido. “Diría que es magia.”

“Queremos explicarle a la gente qué está pasando en Israel, simplemente”, comentó Dratwa en una breve entrevista telefónica a finales de la semana pasada. “Estamos convencidos de que la  gente entiende el lenguaje de Facebook, el lenguaje de Twitter”.

Para Israel, llevar la Guerra a Twitter, Facebook, Instagram, e incluso a Pinterest, es una extensión natural de las iniciativas diplomáticas públicas del gobierno israelí, desde ayudar a organizar seminarios para entrenar israelíes para que defiendan a su país en las redes sociales hasta establecer las bases de una campaña para mejorar la imagen de los colonos entre la comunidad bloguera.

El objetivo, como explicó Dratwa, es doble: comunicar el discurso israelí en tiempo real: la gente lee en Twitter noticias sobre alertas rojas en Tel Aviv o impacto de cohetes en Gaza, ahorrando así el intermediario que son ‘los viejos medios de comunicación” para informar a los activistas pro-israelíes. “Lo que intentamos hacer es ser rápidos y sacar información antes de que lo hagan los viejos medios”, me comentó Dratwa. “Creemos que la  gente obtiene su información de las plataformas de redes sociales, no queremos que la obtengan de otras fuentes –nosotros somos los que estamos en escena, los viejos medios no están sobre el terreno como lo está la IDF”.

Por el momento no está claro qué impacto concreto tendrán las batallas en Twitter de la IDF en la opinión pública. Se ha permitido a los periodistas extranjeros entrar en Gaza durante la operación Pilar de Defensa (lo que supone un cambio con respecto a la política israelí durante la operación Plomo Fundido, durante la cual se prohibió la entrada a Gaza a periodistas extranjeros). La entrada de periodistas extranjeros supuso un constante flujo de vídeos e imágenes impactantes desde el territorio. Pero la IDF cuenta con 185.150 seguidores de Twitter que ven su canal de vídeo, fotos y noticias, en las que se incluyen actualizaciones desde el frente, además de frecuentes recordatorios de los constantes envíos israelíes de alimentos y atención médica para los civiles de Gaza. “La idea es dirigirse a tus bases”, dice Garth Jowett, profesor especializado en propaganda y medios de comunicación de la Universidad de Houston. “Pero es muy difícil hacer cambiar de idea a la gente por medio de propaganda”.

La nueva presencia de la IDF en las redes sociales fue originalmente idea de Aliza Landes (la hija nacida en los EE.UU del historiador Richard Landes). Esta sólo tenía 25 años cuando, como oficial de la oficina de prensa norte americana de la IDF, dirigió las primeras incursiones de la IDF en la guerra virtual durante la operación Plomo Fundido, el invierno de 2008 a 2009. “Facebook acababa de llegar a Israel y se le consideraba un juego para niños”, dijo Landes. Youtube era lo mismo. No pensaban que pudiera ser eficaz como herramienta de divulgación; no era más que una forma de perder tiempo en la oficina.

Landes ya había escrito documentos sobre posicionamiento para animar a sus comandantes de la oficina del portavoz sobre las posibilidades de una estrategia de redes sociales más agresiva; pero no fue hasta que los vídeos que subió a YouTube comenzaron a sumar impresionantes cifras de visitas cuando comenzaron a prestar atención. En un principio, me comentó la semana pasada, ella empleaba YouTube como un método de transferir vídeos a periodistas extranjeros, a los cuales el ejército israelí les había prohibido entrar en Gaza durante la operación Plomo Fundido, por lo que muchas veces tenían que emplear grabaciones de la IDF. “No eran para consumo del público”, dijo Landes. Pronto comenzó a postear de forma regular actualizaciones informativas, como estadísticas sobre el número de cohetes disparados, en un blog del IDF; para cuando Plomo Fundido finalizó, en enero, habían pasado ya a encargar vídeos originales al departamento de filmación del ejército. “Era algo así como mi proyecto mascota, además de todo lo demás que se suponía que tenía que hacer”, dijo Landes.

En agosto de 2009, Landes consiguió al fin convencer a sus superiores para que dedicasen un presupuesto fijo para una nueva operación de social media. La primera gran prueba llegaría en enero de 2010, no a causa de una guerra sino después del gran terremoto de Haití, cuando Israel envió equipos médicos de emergencia a la isla caribeña. “La gente nos enviaba peticiones de ayuda por Twitter”, dijo Landes. “Por tanto, no era únicamente una cuestión de relaciones públicas, se convirtió también en una herramienta práctica para rescates”. Aquel verano, Landes se encargó de enviar filmaciones del polémico raid contra el Mavi Marmara, convenciendo a sus superiores de que le permitieran acceso a vídeos cuasi en tiempo real.

Para cuando Landes dejó el cargo, ese mismo año, tenía un equipo de diez personas dedicadas en exclusiva a editar materiales de forma coordinada con otros ministerios –algunos de los cuales, en especial vídeos del ampliamente investigado episodio del Mavi Marmara, acabaron por dar munición a los críticos contra Israel. “Lo importante es estar en la conversación”, dijo Landes. “Si te limitas a decir ‘voy a cortar esto del todo’ no te estás haciendo ningún favor a ti mismo, de hecho te estás haciendo un perjuicio”.

Y aunque la campaña de redes sociales del IDF ha suscitado las críticas de aquellos que creen que trivializa la guerra y sus consecuencias, no es probable que vaya a ser la última. “Nos encontramos en un momento en que no es sólo la forma en que tienen lugar esa comunicación, sino que la audiencia está predispuesta para ello” dijo Sree Sreenivasan, profesor de redes sociales en la Escuela de periodismo de la Universidad de Columbia. “No tiene sentido afirmar que no debes hacerlo porque nadie va a escucharte”, dijo. Ambos bandos van a hacer lo que sea necesario si es en interés propio”, añadió. “Y las redes sociales son un ejemplo de ello”.

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