Cuenca del Tigris y el Eúfrates. Fuente: FAO
Ojo con este notición que ha pasado desapercibido
S. McCoy, Valor Añadido/Cotizalia, 13 de marzo, 2013
Saben ustedes que uno de los mayores focos de conflicto a nivel internacional es lo que se ha dado a conocer como Oriente Medio, que no sólo engloba a Israel, Siria, Jordania o Egipto, sino que se extiende hacia el este hasta alcanzar Iraq e Irán. Al conflicto secular árabe-israelí, se unen las sucesivas disputas en la región con el petróleo como razón de fondo y, más recientemente, las revueltas del norte de África. Zona estratégica esta para el comercio mundial y para el aprovisionamiento internacional de material primas -gracias al Canal de Suez y al estrecho de Ormuz-; cualquier novedad, por mínima que sea, que afecte a su disputado territorio puede tener enormes implicaciones, políticas, económicas y sociales, a nivel global.
De ahí que resulte especialmente relevante, a juicio de quien esto les escribe, un artículo publicado por el semanario económico The Economist en su edición de esta misma semana. Pieza sin apenas relevancia aparente que ha encontrado nulo eco editorial y bajo predicamento en sus páginas. Y que, sin embargo, puede ser el copo de nieve que desencadene una nueva avalancha en la zona, la enésima, de inciertas consecuencias para el conjunto de los países afectados y el resto del planeta.


