El controvertido Qaher F313 iraní

Qahe2

El pasado 2 de febrero, los medios iraníes presentaban oficialmente el nuevo avión de caza steatlh: el Qaher F313. Monoplaza de caza y ataque al suelo, el “Conquistador” (tal es la traducción de Qaher) está fabricado con materiales de última generación y sólo presenta una muy baja firma de radar. El equipo de diseño, dirigido por Hassan Parvaneh afirma haber utilizado el software CATIA desarrollado por la compañía francesa Dassault Systemes. El motor sería, posiblemente, una variante iraní del General Electric J85 turbojet, que los iraníes han desarrollado a lo largo de los últimos años, a partir de aquellos que montaban los aviones americanos cedidos en tiempos del Shah.

Por lo demás, se supone que el Qaher F313 debería montar unos seis misiles aire-aire PL-12, de construcción china, así como dos bombas de 2000 libras, para ataque al suelo.

La presentación de la aeronave ha levantado fuertes polémicas en sectores especializados.  Algunos observadores israelíes y occidentales alegan que tanto el conjunto del diseño como la aviónica del aparato son más que dudosos, hasta el punto de afirmar que se trata de un “falso prototipo”, quizá una maqueta a escala real con pretensiones de verosimilitud, o una simple ficción. Incluso el aparato que aparece haciendo un vuelo de demostración podría ser un pequeño avión guido por control remoto. Se alega que la cabina es demasiado pequeña, que el cuadro de mandos es raquítico, que el morro es demasiado estrecho para dar cabida a un radar.

En un contexto de guerras en MENA, donde se han han filmado falsas escenas victoriosas en escenarios erigidos en Qatar, simulando ser martirizadas ciudades libias o sirias; o donde corresponsales de la prensa internacional admiten sin ambages que desde las transmisiones televisivas de determinados partidos de fútbol se emiten mensajes secretos a las fuerzas rebeldes sirias, tampoco sería de extrañar, en efecto, que el Qaher F313 no fuera un invento, de principio a fin.

En todo caso, también cabría considerar la posibilidad de que los iraníes hubieran buscado producir un avión novedoso, pero barato de construir y apto para ser producido en cantidades importantes. Una filosofía parecida a la que supuso que los alemanes desarrollaran del reactor Heinkel He 129 en los momentos finales de la Segunda Guerra Mundial.

QaherF-313Conqueror

Anuncios