Tensión turco-siria

Obuses autopropulsados turcos T-155 Fırtına , como los que estos días han bombardeado territorio sirio. Fuente: Wikipedia. El pasado jueves, el Parlamento de Ankara dió dar luz verde al gobierno para enviar tropas a la vecina Siria durante el plazo de un año, en una moción que no supone una declaración de guerra. Al día siguiente, El Periódico publicó las evaluaciones de dos miembros de Eurasian Hub, que reproducimos a continuación

MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES

Andrés Mourenza, El Periódico, 5 de octubre, 2012

El gobierno de Turquía, un país con una sensibilidad muy nacionalista, es proclive a hacer declaraciones grandilocuentes que, en muchos casos, terminan en acciones mucho más reducidas. Y en este sentido valoran la actuación del gobierno de Recep Tayyip Erdogan los analistas consultados: no habrá una guerra a gran escala entre Turquía y Siria, siempre y cuando los sirios no lleven a cabo más provocaciones.
“Turquía tiene que responder así para demostrar que es fuerte, pero no irá más allá”, explicó Soli Özel, profesor de relaciones internacionales de la Universidad de Bilgi: “Además, el 80 % de los turcos está en contra de una intervención militar”.

Uno de los asesores de política internacional del gobierno turco, Ibrahim Kalin, ya aseguró ayer que “Turquía no tiene interés en una guerra con Siria” y que puede “tomar represalias sin declarar la guerra”. “Las iniciativas políticas y diplomáticas continuarán”, añadió.

Ataques de artillería o aéreos

Por el momento, Turquía ha respondido a Siria disparando obuses Firtina (con un alcance máximo de hasta 40 kilómetros). Según el analista del think-tank TÜRKSAM Celalettin Yavuz, el permiso aprobado en el parlamento turco -muy ambiguo en su redacción- permite dar a Siria una respuesta “amplia”, pero opina que se limitará a este tipo de bombardeos de artillería o, como mucho, a ataques aéreos, como los efectuados en anteriores años a las posiciones del grupo armado kurdo PKK en el norte de Irak.“Turquía no necesita hacerle la guerra a Siria. Es más poderosa política, económica y militarmente y tiene el respaldo de la OTAN. Le basta con mensajes como el aprobado en el parlamento. Cuando, en 1998, Turquía amenazó con atacar Siria por la presencia de los terroristas del PKK, los sirios echaron a su líder (Abdullah Öcalan)”.

La periodista especializada en temas militares Lale Kemal cree que tampoco las incursiones aéreas serán utilizadas ya que “elevarían mucho la tensión y Turquía no tiene intención de hacer la guerra a Siria. Eso sí, todo dependerá de como proceda el régimen sirio”.

Operación conjunta

“El gobierno trata de persuadir a sus aliados de la OTAN para llevar a cabo una operación como en Libia, pero no lo va a conseguir. La OTAN no va a hacer nada”, avisa Özel. De hecho, Turquía ha convocado a sus aliados invocando el artículo 4 del Tratado del Atlántico Norte que postula que “las partes se consultarán cuando (…) la seguridad de uno de ellos esté en juego” y no el artículo 5 que permite la defensa colectiva cuando uno de los miembros es atacado.

Para el columnista Mehmet Ali Birand la situación es clara: Siria trata de provocar a Turquía para enfangarla en una guerra pero el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no está dispuesto a que haya ningún tipo de movimiento militar antes de las elecciones del 6 de noviembre.

Nueva vuelta de tuerca en Siria

Francisco VeigaEl Periódico, 5 de octubre, 2012

La situación en Siria se vuelve a agravar bruscamente, debido al intercambio de fuego artillero en la frontera con Turquía. Ankara ha reaccionado con prontitud y virulencia por dos razones: primero, porque los militares turcos quedaron tocados por el derribo del F-4 espía por las baterías sirias, a mediados del pasado mes de junio. Además, Turquía se siente escudada, más que otras veces, por la OTAN; o, al menos, pretende hacer valer el incidente como un ataque contra un miembro de la Alianza Atlántica.

El percance  podría terminar como aquel derivado del derribo del F-4 y otros anteriores:  como el rosario de la aurora. Pero  esta vez hay indicios que hacen pensar en una posible escalada. Por ejemplo: hace tres días, la  cadena de televisión Al Arabiya, de Emiratos Árabes,  afirmó  que especialistas militares rusos, colaboraron con las baterías antiaéreas sirias para abatir el mencionado F-4 turco que, por cierto, iba cargado de tecnología de guerra electrónica. Sumemos a eso que los americanos están en plena recta final de las elecciones, y que ante un agravamiento del conflicto en Siria ambos candidatos, Obama y Romney deberían posicionarse ante lo que sucede, lo que ayudaría a trascendentalizar el incidente y, sobre todo, a que la voz de Turquía se escuchara mejor que hasta ahora.

Hay más. En las últimas semanas, la guerra que mantienen las fueras de seguridad turcas contra el PKK también se ha agudizado. A los atentados y acciones protagonizados por los activistas kurdos en el sureste turco, han respondido las tropas de ese país con duras acciones. A cualquier observador en la zona (y hay un verdadero “congreso” de analistas y espías de toda procedencia en la frontera sirio-turca) le resulta evidente que desde Siria se está dando apoyo a la guerrilla del PKK, y ésta ha lanzado una fuerte ofensiva de verano.

Como es de suponer, eso ha puesto de los nervios a Ankara. Porque, además, toda una banda de territorio al norte de Siria (la región de Afrin) está controlado ahora por las milicias kurdas, sin que ni el gobierno de Damasco ni los rebeldes que lo combaten, hayan podido hacer nada por someter a esa nueva autoridad, que juega su propia opción.

Esa rebelión kurda, silenciosa pero real, ha descolocado a casi todos los protagonistas empeñados en la guerra de Siria, incluyendo a las potencias intervinientes. Y es que estamos hablando de tres millones de personas, y de una administración propia coordinada por el Partido de la Unión Democrática que a su vez coordina esfuerzos con el protoestado kurdo vecino, al norte de Irak.

Por lo tanto, la posible escalada internacional en la guerra de Siria mucho dependerá de si los turcos tienen un plan para anular ese nuevo factor turco, y si la OTAN lo apoyaría. Si no lo hay, puede que la cosa no vaya a más. Si lo hay, veremos tropas turcas en el norte de Siria dentro de días, quizá horas. Ayudará mucho a despejar la incógnita la respuesta a la siguiente pregunta: ¿Quién  está detrás de la nueva entidad nacional kurda en el norte de Siria?

 

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