Alemania propone incluir a Rusia en la zona Schengen

Las basuras acumuladas junto a la carretera, son expresión de las largas horas de espera que debe pasar el viajero en la lúgubre frontera ruso-polaca, por Kaliningrad. Hace pocos días, la página de la consultoría New Counsel reproducía el artículo que sigue, publicado originariamente en La Voz de Rusia, el pasado 27 de abril y que, pensamos, posee una enorme trascendencia potencial

Alemania propone incluir a Rusia en la zona Schengen por razones económicas

Transcurridos más de dos décadas de la caída del Muro de Berlín las relaciones económicas de Europa todavía se sienten frenadas por las barreras de los visados.

Seis grandes asociaciones alemanas, que representan a la industria y exportadores dieron fe de ello. Exigieron anular el sistema de visas para Rusia, argumentando que estos trámites frenan los contactos de negocios y conllevan a gastos innecesarios.

Los gastos administrativos vinculados con las formalidades consulares cuestan anualmente ciento sesenta millones de euros a Alemania y Rusia. Los hombres de negocio se quejan también de los prolongados procesos de solicitud de visado.

La decisión de derogar el régimen de visado con Rusia debe ser coordinada con los demás países miembros de la zona Schengen. Máxime que en estos momentos está en pie la discusión sobre la introducción de controles aduaneros en las fronteras de los países suscritos a este acuerdo. El experto del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales, Serguei Útkin, considera esta situación desesperanzadora:

—Incluso si durante un tiempo se establecen controles fronterizos entre los países del acuerdo Schengen, nada cambiará para los rusos. Pero tampoco soy tan pesimista como algunos (respecto a la posibilidad del establecimiento de un régimen de exensión de visas con la UE). Porque a menudo entre nosotros podemos escuchar la conclusión nihilista: “¡Eso no va a suceder nunca!” Y, sin embargo, las conversaciones sobre un régimen de exensión de visas ya se están llevando a cabo. El plan de pasos conjuntos que fue aprobado conjuntamente con la UE ya se ha cumplimentado en un 50%, según la opinión de la diplomacia rusa. Y  la actitud de Europa respecto a Rusia va cambiando favorablemente.

Según Útkin, pronto Rusia tendrá un aliado en este sentido: Croacia, país que se prepara para entrar en la UE, y que está interesado en el arribo masivo de turistas rusos. El tiempo mostrará si se unirán también a esta alianza otros futuros miembros de la zona Schengen: Bulgaria y Rumanía, quienes deben sumarse a este acuerdo en septiembre.

En tanto, la instauración  de controles aduaneros en las fronteras de los países Schengen se ha tornado uno de los puntos en el orden del día para la UE. Las discusiones sobre las fronteras tienen como telón de fondo el incremento de los sentimientos xenofóbicos. Habitualmente, se llega a la única conclusión de que resulta necesario reforzar los controles en las fronteras internsa y externas de los estados de la zona Schengen. En algunos países los partidos y organizaciones de extrema derecha atizan estos sentimientos.

Ya se torna imposible obviar estos estados de ánimo. Importantes políticos cada vez hablan más de la necesidad de reestablecer los controles en las fronteras de sus países. La atmósfera política alemana literalmente se caldeó tras la solicitud conjunta de los ministros de interior de Alemania y Francia Hans-Peter Friedrich y Claude Guéant a Dinamarca, país que preside en estos momentos la UE. Los ministros propusieron permitir a los gobiernos nacionales establecer un control fronterizo interno limitado a treinta días. Los autores de esta solicitud se justificaron con la imposibilidad de ciertos países de proteger sus fronteras del flujo de inmigrantes ilegales.

El directivo del Parlamento Europeo, Martin Schulz catalogó de “extremadamente extraños” semejantes conceptos de control nacional fronterizo. Supuso que esas propuestas no recibirían apoyo ni en el Consejo de la UE, ni entre la mayoría de los diputados del Parlamento Europeo. Él, al igual que otros políticos de la UE, considera la libertad de movimiento como el más importante logro de la integración europea. En tanto, se torna obvio que tal integración solo se fortalecerá por medio del desarrollo de las relaciones económicas con Rusia. Y sin exensión del sistema de visado para los hombres de negocio, este desarrollo no será posible.

Anuncios