Los rusos desembarcan en Grecia

Vladimir Putin durante una de sus visitas al Monte Athos

Artículo traducido por Carlos González Villa

Una amistad ortodoxa

Turistas rusos entran a borbotones en Grecia. Los inversores pueden ser los siguientes

The Economist, 7 de Abril, 2012

Con el actual nivel alcanzado por el sentimiento anti-alemán entre los griegos, que alcanza cotas de los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, serán pocos los turistas alemanes que quieran visitar las islas del Egeo este verano. En tales circunstancias, muchos hosteleros locales probablemente irían a la quiebra si no fuera por el creciente número de rusos que visitan Grecia, gracias a la mayor flexibilidad de la legislación sobre visados. Se espera que este año lleguen al país un millón de veraneantes rusos, el doble que en 2010.

Muchos rusos están gastando dinero a espuertas y comprando segundas viviendas en el distrito de Calcídica, uno de sus destinos de playa favoritos en el norte de Grecia. A esto ayuda la cercanía del Monte Athos, la república monástica que el presidente electo ruso, Vladimir Putin, visita con asiduidad. Sin ir más lejos, podría asistir a la Pascua ortodoxa de este año, que se celebrará el próximo 15 de abril. Las relaciones entre Rusia y el Monte Athos son estrechas hasta el punto de que el abad Efraím, superior del monasterio de Vatopedi (el más importante del lugar), disfrutó de una calurosa recepción oficial en Moscú el año pasado, a pesar de que entonces afrontaba una investigación de la justicia griega por presunta implicación en un escándalo de compra-venta ilícita de terrenos. Por otro lado, la página web griega Romfea, especializada en noticias eclesiásticas, recibe financiación rusa, según acólitos agradecidos.

Tras los pasos de turistas y políticos puede llegar el dinero. Los apuros económicos del gobierno griego han hecho que éste se apresure a privatizar varias empresas públicas. Entre ellas, el conglomerado público de gas DEPA. El gigante estatal ruso Gazprom ha expresado ya su disposición a incluir DEPA en su creciente lista de intereses internacionales. Le empresa griega ya compra la mayor parte de su gas a Gazprom. Además, una de sus subsidiarias se ha incorporado al proyecto ruso South Stream, un gasoducto mediante el cual se quiere llevar gas a Europa Central a través del Mar Negro. Hay también conversaciones para estacionar buques rusos en el puerto de El Pireo, el principal de Atenas. Rusia está preocupada por la posible pérdida de acceso a las bases navales sirias, caso de caer el presidente Bashar Al Assad.

No obstante, el probable futuro primer ministro griego, Antonis Samaras, no se muestra seducido por ninguna de esas posibilidades. Aunque su partido, el centro-derechista Nueva Democracia (ND), prevé la victoria en las próximas elecciones generales, que se celebrarán a principios de mayo, lo más probable es que no consiga la mayoría absoluta. Samaras ya realizó un viaje pre-electoral a Moscú  pero ello no ha terminado de entusiasmar a las partes. Sus asesores afirman que su jefe, educado en Harvard, preferiría mejorar las relaciones con Estados Unidos y vender DEPA a algún inversor de la Unión Europea.

Sin embargo, en tanto la política griega se desliza hacia una mayor inestabilidad – hasta nueve partidos podrían obtener escaños en el próximo parlamento, no todos ellos con puntos de vista gratos – todavía queda espacio para las ambiciones rusas de una mayor influencia. Pannos Kammenos, un antiguo diputado de ND que se opone a las medidas de austeridad y admira a Vladimir Putin, dice que Grecia debe girar hacia Rusia si ello evita la necesidad de un posible tercer rescate. Sin ir más lejos, Rusia ya ha prestado a Chipre 2.5 millardos de euros, el equivalente a 3.3 millardos de USDs, para evitar la suspensión de pagos. Se prevé que su nuevo partido, Griegos Independientes, entre en el parlamento con el 10% de los votos. Kammenos aspira a reemplazar al abad Efraím como el mejor amigo de Rusia en Grecia.

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