Altay, el carro de combate eurasiático

Imagen que tendrá el futuro carro de combate Altay

Si todo va bien, dentro de unos tres o cuatro años años, Turquía tendría listo el prototipo de su propio carro de combate, el MITÜP Altay. Se trata del primer proyecto integralmente turco para construir un vehículo militar de esas características desde 1943. El nombre es en homenaje al general Fahrettin Altay, quien comandó el Quinto Cuerpo de Caballería durante la guerra de independencia turca, en 1919-1922.

El carro Altay, se desarrolla en base a un acuerdo turco-coreano de colaboración entre las empresas Otokar y Hyundai Rotem, firmado en 2010 en Ankara en presencia del ministro de asuntos Exteriores de Seúl, Lee Sang y el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan.

A partir de los datos que se han hecho públicos, el carro Altay estará propulsado por un motor MTU883, producido en Alemania, lo que combinado con una transmisión tipo RENK da como resultado una fórmula característica de los carros de combate alemanes, así como algunos modelos israelíes. Inicialmente se habla de una potencia de 1.500 hp, lo cual está en la gama de carros de combate de similares características. Pero los ingenieros turcos confían en producir un motor repotenciado a 1.800 hp. En ese caso, y dado que el vehículo pesará unas 55 toneladas, la relación potencia-movilidad sería excepcional.

Se incluirá el equipo pertinente que haría posible una capacidad de vadeo de 4.1 ms., lo que le permitiría cruzar gran variedad de ríos. Un carro de estas características parece pensado para operar en terrenos complicados, quizá en las montañas del Kurdistán. Pero todo dependerá, en última instancia, de que el motor final que se instale posea esos 1.800 hps de potencia, dado que los 1.500 propios del MTU883, combinados con el peso y otras características, arrojan como resultado un carro de prestaciones muy similares a los del francés Leclerc, el Tipo 90 japonés o del K2 “Pantera Negra” coreano, del cual el Altay toma incluso el chasis.

El peso, no muy elevado para un carro de estas características, parece indicar que lo que se gana en agilidad se sacrifica en blindaje (a pesar de que los ingenieros turcos cuentan con reforzar este aspecto con respecto al K2).  El hecho de que el motor vaya situado en la parte posterior del vehículo apuntala esta idea, dado que ubicado en el frontal protegería más los compartimentos de tripulación y combate, pero a costa de blindar más el bloque motriz. La relación peso-grupo motopropulsor, caso de que se consigan los 1.800 hp va a dar como resultado un vehículo de elevado consumo de carburante.

No se conoce si la suspensión será por barras de torsión, oleoneumática, mixta o de qué tipo. Tampoco se han divulgado datos sobre el sistema eléctrico del vehículo, de lo cual se podrían derivar muchas conclusiones, dado que un amperaje escaso siempre da problemas para alimentar  sistemas de comunicaciones, inhibidores, climatización, mando y control.

Los ingenieros turcos apuestan por hacer un rediseño innovador de la torreta, que albergará el arma principal, de 120 mm y anima lisa, sin cargador automático y con cuatro tripulantes (uno más que en el K2). La optrónica es excelente, integrada en el sistema de control de tiro computerizado Volkan-III, desarrollado por Aselsan, empresa turca encargada hasta ahora de optimizar las prestaciones del carro alemán Leopard 1.

Habrá que esperar a ver qué equipos se desarrollan para supervivencia en combate urbano o irregular, y qué sistema de mando y control piensan implementar, posiblemente con activo concurso tecnológico coreano. En conjunto, el Altay no parece un modelo demasiado innovador, dado que apuesta por soluciones conocidas a todos los niveles. Es, a todas luces, un arma destinada a consumo doméstico que con las mil unidades previstas, unificará el parque de carros actualmente existente en las fuerzas amadas turcas, conocido por su disparidad de familias de vehículos y mezcolanza de importadores, lo cual añade gran complejidad y coste añadido para los sistemas logísticos. sin embargo, habrá que esperar al resultado final para evaluar mejor; debemos recordar que el K2 coreano ha resultado ser uno de los mejores carros de combate del mundo, superando a cualquier tanque que puedan poseer chinos y norcoreanos; y también ha sido, hasta la fecha, el más caro de producir.

Cabe también considerar que el Altay tenga un componente de “arma de intención política”, destinada en parte a la exportación hacia países amigos o sobre los que se pretende extender alguna forma de relación privilegiada. A primera vista, sin embargo, el Altay no parece apropiado para el combate en la zona MENA, sobre todo para países como Arabia Saudí, Emiratos o Kuwait, por los requisitos de tropicalización. Si lo es para los países amigos del Cáucaso meridional (Azerbaiyán, Georgia)  o alguno de los “istanes” del Asia Central ex soviética. En Pakistán parece haber cierto interés por el Altay, aunque ese país ya posee un diseño propio, el carro Al Jalid. Pero aunque no sea así, la colaboración tecnológica turco-coreana hace del Altay un carro curiosamente eurasiático.

Eurasian Hub

El carro de combate coreano K2 Black Panther, punto de partida para el Altay

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