Próxima parada: Damasco

 Oficiales del Ejército Sirio Libre, en una comparecencia pública, presumiblemente a lo largo del presente mes de octubre. En el extremo izquierdo, el coronel Riad El Asaad

Desde Estambul, Dani Iriarte se hace eco de un reciente reportaje del “New York Times” en el cual se enfatiza el papel de Turquía -país miembro de la OTAN- como santuario del Ejército Sirio Libre, y se anuncia la estrategia de este actor armado en lo que ya es, virtualmente, una guerra civil en Siria.

Significativamente, “The New York Times” publica esa pieza al día siguiente de que el Consejo de Seguridad diera por finalizada la misión de la OTAN en Libia. Todo ello hace sospechar que Siria podría ser el próximo destino del “OTAN Express”. Esto podría dar un vuelco definitivo a la imagen de la “Primavera Árabe” como un proceso realmente autóctono e independiente. A tal efecto, ya hace algún tiempo que se pueden leer en la red, por ejemplo, los análisis de denuncia del profesor Michel Chossudovsky, que si bien suelen adolecer de una marcada parcialidad interpretativa, no es menos cierto que sugiere algunas pistas a considerar. Otras publicaciones ponen el acento en la presencia de combatientes yihadistas o la inducción de fuerzas externas. Y, sobre todo, queda en el aire la gran cuestión: ¿qué hará Irán si la situación en Siria desemboca en una nueva intervención de la OTAN, por activa o por pasiva?

En cualquier caso, ya ahora mismo, los hechos que desvelaba “The New York Times” son lo suficientemente graves como para que Hugh Pope, un reconocido analsita del International Crisis Group, experto en Turquía, comentara:  ” Esto empuja a la política turca hacia una intervención activa en Siria”, dado que las relaciones del gobierno de Ankara con el Ejército Sirio Libre son “un territorio completamente nuevo” -concluyó.

Insignia del Ejército Sirio Libre

Turquía protege a insurgentes que realizan ataques en Siria

El Ejército Sirio Libre, del coronel desertor Riad El Asaad, reivindica el atentado del miércoles en el que murieron nueve soldados

DANIEL IRIARTE / CORRESPONSAL EN ESTAMBUL
Día 28/10/2011 – 17.48h

Turquía protege a un grupo que realiza acciones armadas contra el régimen sirio desde territorio turco, según el diario «New York Times». El rotativo estadounidense afirma que el coronel Riad El Asaad y su autodenominado Ejército Sirio Libre, compuesto por desertores sirios, no sólo han encontrado refugio en Turquía (algo que se sabe desde hace semanas), sino que el Gobierno turco les permite llevar a cabo incursiones armadas en territorio sirio.

Este grupo, que según el periódico reside «en un campo de refugiados fuertemente vigilado en Turquía» en el que todos sus miembros serían desertores, ha reivindicado el ataque que el pasado miércoles costó la vida a 9 miembros del Ejército sirio en la carretera entre Hama y Salamiya, cuando un vehículo militar fue alcanzado por un lanzacohetes. La Organización Siria de Derechos Humanos, una ONG muy activa en la denuncia de la represión de la oposición desde el inicio de los levantamientos, ha confirmado el incidente.

De ser ciertas las afirmaciones del diario neoyorquino, estaríamos ante un importante cambio de la situación en Siria, donde hasta ahora las muestras de oposición a Bashar El Assad han sido eminentemente pacíficas. El coronel desertor Asaad (sin relación con el presidente sirio) ya ha anunciado su intención de lanzar una campaña militar como «la única manera de derrocar al régimen sirio».

Turquía niega haber suministrado armas al Ejército Sirio Libre, y aseguran que éste tampoco las ha solicitado oficialmente. El coronel, en cambio, sí las pidió a «la comunidad internacional» durante la entrevista. «Somos un ejército, estamos en la oposición, y estamos preparados para operaciones militares. Si la comunidad internacional nos suministra armamento, podemos derrocar al régimen en muy, muy poco tiempo», aseguró.

El grupo, afirma, está «muy bien organizado», aunque solo poseen las armas que transportaron mientras desertaban. El número de combatientes del Ejército Sirio Libre, según Asaad, es «superior a los 10.000», compuesto por «18 batallones regulares» y «un número no especificado de batallones secretos», aunque no se ha podido confirmar la veracidad de esta información.

Las autoridades turcas aseguran que su ayuda a estos desertores es «puramente humanitaria», según un portavoz del Ministerio de Exteriores citado por el «New York Times». Pero ese periódico cita algunos datos que sugieren la profunda implicación de Ankara: el coronel, aseguran, «llega protegido por un contingente de diez soldados turcos fuertemente armados, incluyendo un francotirador», y al final de la entrevista, tanto el coronel como un funcionario turco indican que «todo contacto posterior con este grupo debe canalizarse a través del Ministerio de Asuntos Exteriores turco».

Pero el Gobierno turco ya ha dado varias indicaciones de que su paciencia con Bashar El Assad se ha terminado, y que han decidido jugar la carta de la oposición. La semana pasada, el ministro de Exteriores, Ahmet Davutoglu, recibió de forma oficial a los representantes del Consejo Nacional de Transición, el grupo que ha logrado unificar a la mayoría de los opositores sirios, tanto en exilio como dentro de Siria, tras una serie de congresos parciales celebrados a lo largo de estos meses en Turquía y otros países.

Siguen las protestas

El CNT sirio se ha mostrado preocupado por la escalada violenta dentro de Siria, aunque confían en que la situación no derive en una guerra civil. El miércoles, este grupo hizo un llamamiento a la huelga general que tuvo una gran repercusión en ciudades como Homs y Deraa, pero que fracasó en Aleppo y Damasco. El CNT ha declarado su intención de lanzar una campaña de desobediencia civil de larga duración.

Al menos veinte personas han muerto este viernes por disparos de las fuerzas de seguridad sirias en las ciudades de Hama y Homs, durante las protestas contra el régimen que tienen lugar regularmente tras las oraciones de los viernes.

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