La revolucionaria ruta del Ártico

Rusia revoluciona el transporte mundial con una ruta ártica alternativa al canal de Suez

22.09.2011MOSCÚ Ignacio Ortega (Efe)

El deshielo en el Ártico por el calentamiento global permite abrir una vía un tercio más corta que la tradicional africana.

El primer ministro ruso, Vladímir Putin, dio hoy el espaldarazo definitivo a la ruta marítima ártica, alternativa al canal de Suez, que podría revolucionar el transporte mundial de mercancías. “Esta vía [ártica] es prácticamente un tercio más corta que la ruta tradicional. Ésta es una magnífica ocasión de optimizar los gastos de transporte”, señaló Putin, citado por las agencias rusas.

Putin aseguró que, “según datos preliminares, el volumen de tránsito de mercancías en 2011 puede alcanzar las 700.000 toneladas”, cuando el pasado año fue de 228.000 toneladas. “No tengo ninguna duda de que esto es sólo el comienzo”, dijo Putin durante un foro al que también asistieron el presidente de Islandia, Olafur Ragnar Grimsson, Alberto II de Mónaco, representantes, científicos y empresarios de otros países árticos.

Calentamiento global
La considerable reducción de la capa de hielo que cubre el océano Glacial Ártico debido al calentamiento global permitió el pasado año que un petrolero ruso abriera este itinerario con la ayuda de varios rompehielos.

“El cambio climático que incrementa gradualmente el período de navegación y el progreso tecnológico abren a la humanidad nuevos territorios por descubrir en la región ártica (…) Y es evidente que la actividad económica crecerá”, dijo.

Por esto, Rusia construirá nuevos puertos en la costa ártica, donde los buques podrán abastecerse y atracar en caso de accidente, y que contarán con centros de coordinación de las operaciones de salvamento, apuntó. “Vemos el futuro de la ruta marítima ártica como una arteria de transporte internacional capaz de competir con las rutas tradicionales en coste de servicios, seguridad y calidad”, indicó.

El camino más corto
Putin resaltó que esta ruta “es el camino más corto entre los mercados de Europa y la región Asia-Pacífico”, es decir, China, Japón, Estados Unidos y América Latina. Un barco tiene que recorrer 10.600 kilómetros para llegar desde la ciudad rusa de Murmansk al puerto chino de Shanghái por el norte, mientras si opta por cruzar el Suez necesita surcar 17.700 kilómetros.

El director de la compañía gasística rusa Novotek, Leonid Mijelson, estima en un 15 por ciento el ahorro de la ruta ártica en relación a la meridional, en parte debido a los costes de cruzar el canal de Suez y al mayor número de escalas. “Este año por la ruta ártica se han realizado travesías de prueba para el transporte de hidrocarburos. También está aumentando el tránsito de barcos mercantes”, precisó.

El líder ruso también subrayó que “antes de finales de año el Parlamento aprobará una ley” para regular la navegación marítima por aguas árticas. La nueva ley contemplará la creación de un órgano regulador e incluirá una cláusula sobre la integración de la ruta ártica en el sistema nacional de transporte de Rusia.

Más rompehielos atómicos
Al respecto, el titular de Transporte, Ígor Levitin, anunció hoy que Rusia invertirá 20.000 millones de rublos (625 millones de dólares) en los próximos tres años en la construcción de nuevos rompehielos atómicos. “Hoy tenemos 10 rompehielos. Para 2020 se construirán tres rompehielos universales atómicos y seis diesel”, manifestó Putin durante el foro celebrado en la ciudad septentrional de Arjanguelsk.

Putin prometió que Rusia garantizará la defensa del entorno a la hora de construir esas infraestructuras y explotar los recursos naturales de la región, que acoge una cuarta parte de las reservas mundiales de hidrocarburos, según los expertos estadounidenses. La iniciativa recibió el respaldo de Alberto II, que llamó a los Estados, especialistas y residentes en la región a consensuar una postura común de desarrollo del Ártico para evitar catástrofes ecológicas.

Según algunos expertos, el progresivo deshielo que se debe al ascenso de las temperaturas conducirá a que hacia 2040 este océano quede totalmente despejado en verano, lo que permitirá prescindir de los rompehielos durante varios meses cada año.

Actualmente, los barcos pueden viajar todo el año entre Murmansk y la isla de Nueva Zembla, pero cuando se acaba el mar de Bárents y comienza el de Kara, el hielo dificulta enormemente o imposibilita la navegación. Tras superar el mar de Kara, los barcos aún deben surcar las aguas heladas de los mares de Láptev, Siberia Oriental y, por último, el de Chukotka.

En caso de hacerse realidad la ruta marítima ártica, además de revolucionar la navegación marítima entre Occidente y el extremo oriente, Rusia podrá incrementar considerablemente los suministros de hidrocarburos a China, Corea del Sur y Japón. Rusia es el único país del mundo que cuenta con una flota de rompehielos atómicos, por lo que tendría el monopolio de la ruta.

Anuncios