Chino para Dummies

Puede parecer banal insertar aquí, como libro recomendado, el manual de Chino para Dummies; pero no lo es, en absoluto. Como es bien sabido, el chino mandarín, conocido bajo cinco denominaciones  diferentes, es la lengua más complicada del mundo, o de eso presume. Por ello, el esfuerzo de su autora es realmente meritorio, porque sin hacer grandes chistes ni recurrir a rebuscadas originalidades, consigue que el lector se acerque a ese monstruo sin temor e incluso con cierto cariño. Hacer del chino mandarín algo entrañable es un puntazo que, de forma inevitable tienta incluso al lector simplemente curioso a embarcarse en su estudio sólo por ver la cara del tendero de la esquina cuando una mañana, de buenas a primeras, le pregunte en su propia lengua si le gusta el dim sum.

Eso no sería posible si Chino para Dummies fuera un simple manual de conversación. La gracia del libro es que ni siquiera pretende que el lector aprenda chino; o si. Pero eso da un poco lo mismo. El valor de la obra consiste en que informa sobre mil y un detalles de esa compleja pero interesante lengua: cómo consulta un chino un diccionario a base de caracteres, que estos se pueden leer y comprender en cualquier orden, que esa lengua no diferencia entre singular y plural, la importancia de los cuatro tonos (que pueden hacer que en una simple palabra monosilábica uno diga “caballo” en vez de “madre”), las diferentes prendas de ropa que se utilizan con dos verbos diferentes que expresan “llevar puesto algo”, y muchos interesantes detalles más. Como complemente de todo ello, en la web de http://www.paradummies.es, el lector encontrará y podrá descargarse, gratuitamente, los ejercicios de pronunciación que se señalan en los diversos capítulos..

Pero, además, la autora introduce a lo largo del libro numerosos detalles y explicaciones sobre cuestiones dela cultura china relacionadas con el lenguaje. y sobre todo, un útil compendio (en la Parte IV) sobre reglas de conducta apropiadas o no para tratar con chinos, así como consejos sobre lo que se debe hacer en determinadas circunstancias.

En definitiva, cursos para aprender chino hay bastantes, algunos de ellos notablemente eficaces, y otros incluso gratuitos, vía mail. Pero para un divertido primer paso, o para estar informado sobre las peculiaridades de esa lengua, nada mejor que Chino para Dummies de Wendy Abraham (profesora de chino y directora asociada del centro de Estudios Budistas de Stanford) por menos de veinte euros. Hasta es posible que lo lea de un par de tirones.

Y ya sólo por desear que los editores se animen pronto con la traducción al español de Ruso para Dummies, y que algún día podamos disfrutar de un acercamiento parecido al persa y al turco.

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