La Catástrofe del Carmelo

Israel, la potencia regional de la que llegamos a creer que podría lanzar un ataque devastador contra Irán, este mismo verano; de la cual siempre se sospecha que puede estar detrás de cualquier sofisticada conspiración internacional, acaba de pasar por el bochorno de pedir ayuda internacional para controlar un incendio forestal en el cual murieron 42 personas [conocido ya como la “Catástrofe del Carmelo”]  El asunto levantó una tormenta política en el país. Desde Jerusalén, Ana Carbajosa escribe: “Numerosos columnistas pidieron la dimisión de los responsables gubernamentales, y en especial de Eli Yishai, ministro de Interior, del partido ultrarreligioso Shas. Yishai, quien no escatima esfuerzos para conseguir recursos públicos para los estudiantes religiosos y otros miembros de su comunidad, ha explicado que sus peticiones financieras para el cuerpo de bomberos no fueron escuchadas”. El ruido levantado por las filtracioens de Wikileaks ha disimulado la evidencia, nada secreta, de algunas situaciones evidentes, como ésta.

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