Rafael Poch: entre Pekín y Berlín

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Portada del libro de Rafael Poch: La actualidad de China. Un mundo en crisis, una sociedad en gestación, Ed. Crítica, Barcelona 2009

Rafael Poch: “China, aunque suene fuerte, es de los países mejor gobernados del mundo”

Publicado por  / Jot Down, 24 de abril, 2013

La información internacional sufre dos grandes males. El más de lo mismo y el a ver quién la dice más gorda. Durante muchos años, Rafael Poch-de-Feliu (Barcelona, 1956), corresponsal internacional de La Vanguardia, ha destacado por trabajar en una línea opuesta a estos dos vicios. En sus crónicas, al menos, siempre hemos encontrado otro punto de vista. No el contrario a la propaganda, sencillamente una visión singular, distinta. Poch considera que el periodista no debe leer solo periódicos, sino que tiene que seguir publicaciones más académicas y libros. Se queja de que cada vez conoce más periodistas jóvenes que no leen. Él apuesta por complementar la información con fuentes alternativas de calidad, como profesores de universidad o sociólogos, dada la tendencia a la mentira y el engaño de las fuentes institucionales. El resultado de esta forma de trabajar está en las hemerotecas, pero también en sus libros sobre la URSS (Tres días de agostoTres preguntas sobre Rusia y La gran transición, que ha sido traducido al ruso y al chino), China (La actualidad de China, un mundo en crisis, una sociedad en gestación) y Alemania (La quinta Alemania, que aparecerá en mayo editado por Icaria). Obras didácticas, llenas de matices. Versiones de los hechos históricos, de la sociedad de estos países, nutridas con fuentes diversas que pueden ir del político al campesino, del periodista al activista. Ha sido corresponsal en Europa del Este, Moscú, Pekín y Berlín. En todos estos destinos fue y es testigo de las grandes transformaciones del mundo contemporáneo. Repasamos con él su trayectoria para que ofrezca una explicación de todo lo que ha investigado y narrado para sus lectores.

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How Fast Will China Grow in 2013?

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How Fast Will China Grow in 2013?

Posted by: Michael PettisStrategic Europe, March 28, 2013

In his last formal speech as China’s premier before handing over to his successor, Wen Jiabao announced that the 2013 growth target for China’s economy was 7.5 percent. In each of the thirty years leading up to 2011, the country’s economic growth has easily exceeded the target set by the government.

But this year something strange happened. Premier Wen warned that it would be difficult to achieve the 2013 growth target. There was, he said, “growing conflict between downward pressure on economic growth and excess production capacity.” In other words,China is producing far more than it can absorb, yet the only way to keep growth high has been to invest in even greater production capacity.

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China: tiempos interesantes


El defenestrado líder Bo Xilai, en imagen de archivo. La entrevista, traducida del catalán, tuvo lugar días antes del 18º Congreso del PCCh. Su lectura, a posteriori, resalta todavía más su interés actual, junto con los análisis que van apareciendo sobre el evento

China: tiempos interesantes

Sean Golden, investigador senior asociado, CIDOB, entrevistado per Oleguer Sarsanedas

Qüestions CIDOB, núm. 19

¡Que puedas no vivir tiempos interesantes! Eso dice el antiguo proverbio chino. Obviamente, interesante debe entenderse como una ironía. El proverbio se refiere probablemente a unos tiempos como estos, en los que en muchos países se van amontonando las preguntas sobre el futuro inmediato, esperando respuestas.

En China, el año 2012 va camino de adjudicarse el título de annus horribilis: la ex estrella política Bo Xilai despojado de inmunidad, imputado y esperando juicio, la publicación por parte de The New York Times (25/10/2012) de un informe sobre la supuesta fortuna de la familia del primer ministro Wen Jiabao, un crecimiento económico más bajo de lo previsto (el PIB de China creció un 7,4% en el tercer trimestre, por debajo del objetivo del Gobierno por primera vez desde el inicio de la crisis financiera), la disputa territorial en curso con Japón por la soberanía de las islas Senkaku / Diaoyu Dao, los ciudadanos tibetanos inmolándose a un ritmo inasumible (cuatro, la última semana octubre) -por mencionar sólo algunos de los problemas actuales de los dirigentes chinos. El mayor reto de todos, sin embargo, es el 18 º Congreso del Partido Comunista en este mes de noviembre, cuando siete de los nueve miembros del importantísimo Comité Permanente del Politburó se jubilarán -incluidos el actual líder supremo Hu Jintao y el primer ministro Wen Jiabao- y una nueva generación de dirigentes (la llamada quinta generación) tomará el timón. Esto coincide en el tiempo con la renovación planificada del 70% de la Comisión Militar Central y del Comité Ejecutivo del Consejo de Estado, con lo cual nos encontramos ante la transición política más significativa de las últimas décadas.

Sean Golden señala que lo primero que hay que entender del Congreso es que, en China, el Partido es mucho más que el Partido: es el Sistema.

Si fuera posible hacer elecciones y que el Partido Comunista de China (PCCh) las perdiera, el país se pararía, se paralizaría la administración pública. En China, nunca han separado Iglesia y Estado. El poder es una parrilla con tres columnas: Partido, Estado y Ejército, en la cual las filas horizontales son los mismos: el nuevo secretario general del PCCh se convertirá en presidente de China, no hay distinción entre los dos cargos; es como si el Papa fuera primer ministro de Italia. No sabemos cuándo será también presidente de la Comisión Militar (es probable que su predecesor, Hu Jintao, conserve el cargo durante dos años). Lo mismo pasa al segundo nivel (el vicesecretario general del Partido es también primer ministro) y así sucesivamente en todo el escalafón. La obligación del Partido de velar por la pureza política está inscrita en la estructura del Estado, de manera que las propuestas multipartito son improcedentes. Pureza política significa control ideológico de la administración política y del ejército. Esta es una de las razones principales por las cuales China no es eficiente: en cada ministerio, en cada gobierno local, hay un funcionario del Estado y uno del Partido (del mismo rango) a cada nivel de administración, de modo que en caso de desacuerdo es necesario apelar a una autoridad superior.

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