A la par que la televisión anuncia día sí, y día no, la caída de Sirte, “último bastión gadafista” (?) en manos de los rebeldes, se cumple el primer centenario de la guerra italo-turca de 1911, un conflicto que también se prolongó más allá de lo esperado y distó mucho de ser un paseo militar para los invasores.
Desembarco de tropas italianas ante Trípoli, 4 de octubre de 1911. Comenzaba la guerra italo-turca, con un primer pulso: el control de la franja costera libia.