Pancarta del Partido Bharatiya Janata (BJP) a favor de la ejecución de Afzal Guru, el pasado 9 de febrero. El atentado del pasado jueves, día 21, protagonizado por el grupo islamista radical Lashkar-e-Taiba (LeT) en la ciudad india de Hyderabad, podría haber sido una respuesta a la ejecuciones de Ajmal Kasab (noviembre) y Guru Afzal (febrero). Kasab fue el único sobreviviente del comando del LeT que perpetró los ataques contra Mumbai cuatro años antes; Guru fue ejecutado por su complicidad con un grupo que atacó el Parlamento en diciembre del 2001
La India se aferra a la pena de muerte
Igor G. Barbero, Nueva Delhi (EFE), 13 de febrero, 2013
En un cambio de tendencia que preocupa a los activistas, las autoridades indias han ahorcado a dos reos islamistas tras ocho años sin ejecuciones, una decisión que no pocos tachan de electoralista.
La horca fue el destino este sábado [9 de febrero] del cachemir Afzal Guru, al que el aparato de seguridad indio había vinculado con un atentado de 2001 contra el Parlamento nacional en Nueva Delhi, en el que murieron ocho policías y los cinco asaltantes.
El pasado noviembre ya había sufrido la misma suerte Mohamed “Kasab”, el único terrorista que fue capturado con vida durante los ataques lanzados por un comando paquistaní hace casi un lustro en la ciudad de Bombay, en los que murieron 166 personas.
