El nuevo primer ministro esloveno, Janez Janša, centro de una caricatura con motivo de las maniobras para formar el nuevo gobierno de coalición. Janša se ha convertido en el incansable Maquiavelo de la pequeña república ex yugoslava, desde hace ya un cuarto de siglo
Eslovenia ya tiene nuevo gobierno. El nuevo primer ministro es el conservador Janez Janša y no Zoran Janković, tal y como se presuponía tras las elecciones del cuatro de diciembre. La pasada semana el Partido Democrático de Eslovenia de Janša logró conformar un pentapartito tras dos meses en los que se sucedieron, entre otras cosas, los vaivenes de Gregor Virant y, como ya es costumbre en la política de la pequeña república, un tira y afloja entre el presidente Danilo Türk y el eterno líder de la derecha eslovena que tenía más que ver con ajustes de viejas cuentas que con la situación del país. Las disputas personales y la ambición desmedida de algunos de los interlocutores en la conformación del gobierno han dejado perpleja a la opinión pública eslovena, cuya estima por los políticos del país ha bajado varios enteros.

