Erdogan retira a la policía y los manifestantes turcos lo consideran una victoria

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Convocatoria a la ocupación del Parque Gezi. Para ver un completa colección de fotografías sobre las manifestaciones, clicar aquí.

Erdogan retira a la policía y los manifestantes turcos lo consideran una victoria

  • La violencia en las calles se ha transformado en un ambiente festivo
  • Los manifestantes creeen haber ganado la batalla al Gobierno
  • El Ejecutivo de Erdogan ha tenido que retirar la policía de las calles
  • En las protestas 79 personas resultaron heridas

Reuters | Efe | Ankara; publicado por El Mundo,  01/06/2013

Un total de 939 personas han sido detenidas en el transcurso de las 90 manifestaciones que se han celebrado hoy en distintas ciudades de Turquía, sobre todo en Estambul y Ankara, mientras la policía se ha retirado ya de las calles y la violencia registrada en las horas precedentes se ha transformado en un ambiente festivo al considerar los participantes que han ganado la batalla al Gobierno turco. Las cifras fueron facilitadas por el ministro de Interior, Muammer Guler.

Del cerca del millar de personas detenidas, algunas de ellas ya han sido liberadas, según dijo Guler en unas declaraciones difundidas por la televisión estatal turca.

Además, dijo que 79 personas resultaron heridas durante los actos de protesta, que fueron especialmente violentos, y que finalmente se transformaron en un desafío contra el primer ministro Recep Tayyip Erdogan, desde la inicial protesta contra unos planes inmobiliarios del Gobierno turco.

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Compañeros de la oficina de Efe en el sur de Asia: Alberto, Moncho, Atul, Igor y Pau. Cuando viaja fuera de la India, Igor adquiere un aspecto mucho más europeo, lo cual reafirma la vieja teoría de que los corresponsales acaban fundiéndose en apariencia y maneras con el entorno nacional en el que trabajan

Igor G. Barbero, The South Asia Connection, Nueva Delhi, 1 de dicimbre, 2012

Cuando en un frío febrero de 2008 comencé mi andadura en el sur de Asia desde la corresponsalía de la Agencia Efe en Pakistán, al otro lado de la frontera, en Nueva Delhi, un compañero que ya se había granjeado alguna cana en la región me propuso un curioso desafío. “Lo primero que tienes que intentar es conseguir el contacto de Baitulá Mehsud, luego el del mulá Omar, y finalmente, si puedes, el de Osama bin Laden”, me dijo sin titubear y con tal convicción que en mi inocente inexperiencia creí que hablaba en serio. Dos de esos diablos barbudos se han esfumado en estos años y del paradero del líder tuerto de los talibanes afganos poco se sabe desde hace más de una década. No hace falta decir que fracasé en el cumplimiento del mencionado objetivo como tantas otras veces.

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