“El Estado no se construye con ladrones”, reza la pancarta que exhibe un ciudadanos albanés de Kosovo durante una manifestación celebrada en Pristina el pasado 22 de marzo, contra la corrupción y la subida de la luz. Fotografía de Valdrin Xhemaj, EPA
La UE fracasa en su intento de eliminar la corrupción en Kosovo
El primer ministro Thaci mantiene una pésima reputación por tolerar la corrupción
La UE sabe que el problema es endémico
Las organizaciones criminales no encuentran demasiados obstáculos para operar en varios países de los Balcanes
Íñigo Sáenz de Ugarte, eldiario.es, 23 de abril, 2013
Dino Asanaj apareció muerto en su despacho en junio de 2012. El cuerpo del jefe de la Agencia de Privatización de Kosovo tenía 11 heridas de arma blanca. Al lado estaba un cuchillo, manchado con su sangre. Sorprendentemente, unos días después la investigación dictaminó que en realidad se trataba de un suicidio. No se halló rastros del ADN de otra persona en la sangre encontrada. Había una nota de suicidio de su puño y letra. Asanaj estaba siendo investigado por la acusación de haber solicitado un soborno –de cuatro millones de euros, nada menos– por la privatización de un hotel. No parecía que esta denuncia pudiera hacer peligrar la posición del político, ni mucho menos llevarle a prisión.
Fue una muerte sospechosa, como lo ha sido todo el sistema de privatizaciones en Kosovo, lleno de acusaciones de corrupción y de trato de favor a los amigos del Gobierno de Hashim Thaci. El suicidio de Asanaj, un hombre de confianza de Thaci, no es una gran tarjeta de presentación de la limpieza de estos procesos.
Como en muchos procesos de reconstrucción nacional ayudados por la ONU y Occidente, la llegada de los millones de la ayuda exterior y la falta de estructuras políticas y jurídicas han supuesto una mezcla peligrosa en Kosovo. Además, desde los años 90 las guerras de los Balcanes y las nuevas fronteras han extendido el poder de las organizaciones criminales. Es una zona clave en la llegada vía Turquía del opio asiático y una buena cantera de mano de obra delictiva.



