Chequia y Eslovaquia: cal y arena para los divorciados de terciopelo


Este verano se ha cumplido el vigésimo aniversario de las proclamación de la soberanía eslovena en el Parlamento de Bratislava, que abrió el camino al “Divorcio de terciopelo” que separó a Chequia de Eslovaquia en enero de 1993.. La disolución de Checoslovaquia fue un acontecimiento triste y hasta amargo para muchos ciudadanos de la república, pero vivido con gran alivio por comparación la carnicería que se desarrollaba en Bosnia por entonces, mientras Croacia vivía en un estado de guerra congelada, con algunas de sus ciudades aún humeantes. Las disoluciones de Checoslovaquia y Yugoslavia poseían una lógica histórica que las ligaba: eran el final del plan de Masarayk para controlar el hegemonismo alemán y el revisionismo húngaro en Europa central. Pero en 1990, las grandes potencias de la Guerra Fría (los victoriosos Estados unidos y la perdedora URSS) dieron luz verde a la reunificación alemana y a la recuperación de su papel preponderante en Europa. Tres años más tarde, tanto Yugoslavia y Checoslovaquia habían dejado de existir.

Coincidiendo con la efemérides, ofrecemos dos piezas de calidad: el documental: “Disolución  de Checoslovaquia desde los escaños parlamentarios” y un artículo de Martin M. Šimečka para  Respekt, traducido al español y publicado como tal por el portal PressEurop

Cal y arena para los divorciados de terciopelo

17 julio 2012

RESPEKT PRAGA

El 17 de julio de 1992, el Parlamento eslovaco proclamaba la soberanía de la república, abriendo así la vía al “divorcio de terciopelo” con la República Checa. 20 años más tarde, los eslovacos han sabido superar sus defectos y adaptarse a Europa. Pero a los checos aún les queda por hacer un examen de conciencia a este respecto.

Hace 20 años, tras las elecciones de junio de 1992, se podía leer en letras grandes, en la portada de esta revista [Respekt], publicada en lo que aún era la República Federal Checa y Eslovaca: “Dos civilizaciones”. Y el siguiente subtítulo: “Solos en la ruta de Europa o juntos en el camino de los Balcanes”. En este caso, cabe recordar a los lectores contemporáneos, sobre todo a los más jóvenes, que con esta otra civilización que atraía a los checos hacia los Balcanes, se hacía referencia a la Eslovaquia que se estaba separando.

Sigue leyendo